Estimación: 500 €
Óleo sobre lienzo.
Firmado en el ángulo inferior derecho.
Fecha: Mediados del siglo XX
Medidas: 23x15 cms.
Pintor escenógrafo y de caballete del siglo XX, nacido en Manresa en 1898. Comenzó sus estudios artísticos a los once años, en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal, en la cual cursó con el pintor Francisco Cuixart y con el arquitecto Ignacio Oms Ponsá-Ponsá, al mismo tiempo que, desde 1911, entró a practicar en los talleres de Buenaventura Carreras, donde aprendió los principios de la pintura decorativa se inició en los secretos de la pintura al temple. En 1918, al terminar sus cursos .en la Escuela, fue premiado con la medalla de oro que anualmente otorgaba la Cámara de Comercio de Manresa. Después se trasladó a Barcelona para ampliar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes, con José Calvo Verdonces, a la vez que practicaba en los talleres escenográficos del maestro Salvador Alarma, del cual se convirtió en colaborador.
Al mismo tiempo cultivaba la pintura de caballete, al óleo y a la acuarela. En 1932 realizó su primera exposición individual en Ripoll, no volviendo a presentarse hasta 1940, y a partir de esta fecha expuso casi anualmente en salas barcelonesas y madrileñas, y concurrió habitualmente a certámenes y a Exposiciones Nacionales, celebradas en Barcelona y en Madrid, habiéndosele concedido en la de 1949 medalla de plata por su acuarela Claustres de Sant Pau del Ca11. En 1924 realizó la decoración del palacio real de Pedralbes, en Barcelona, donde puso de manifiesto lo mucho que había aprendido en la Escuela de Artes y Oficios de Manresa. La colaboración con su maestro Alarma se transformó en 1939 en asociación, formándose la razón social Alarma & Mestres.
Al fallecimiento de aquel maestro en 1942, le fueron encargados a Mestres Cabanes los decorados de las óperas Parsifal y Lohengrin, para el Liceo barcelonés, facilitándosele el taller del teatro, en el cual prosiguió pintando decorados para el gran coliseo, así como cuadros y aun dioramas para entidades y corporaciones barcelonesas. En la temporada 1949-1950 pintó el decorado del primero y segundo acto de la ópera Los Maestros Cantores de Nuremberg; en la de 1950-1951, el de los actos primero, segundo y tercero de Sigfrido; en la de 1951-52, la de los cuadros primero y segundo del Crepúsculo de los dioses, acto tercero de Las Walkirias y del segundo cuadro del tercer acto de Sigfrido. También obró escenografía para algunos teatros madrileños. Desde 1945 alternó su trabajo pictórico entre Cataluña y Castilla. En esta región pintó los interiores de las grandes catedrales castellanas, sobre todo las de Burgos y de León, y en Madrid expuso en el Salón de Bellas Artes el interior del salón del trono del Palacio de Oriente, obra que fue adquirida.
Entretanto, en Barcelona, Mestres Cabanes no sólo proseguía pintando decorados wagnerianos para el Liceo, sino que, fiel a la tradición creada por los maestros Soler y Rovirosa y Mauricio Vilumara, que practicaron a la vez que la escenografía la pintura de caballete, se dedicó también con acierto a ésta. Su temática preferida fueron impresionantes interiores, sobre todo de grandes catedrales góticas y de coliseos. Dedicóse también a la decoración de interiores, siendo autor de los plafones que en 1948-1949 realizó para decorar el comedor, salón de música, fumador y dormitorio de la residencia barcelonesa de Juan Tarrés Aimar; en la primera de dichas estancias glosó la obra entera de Wagner. Entre sus otras obras decorativas son también dignas de mención la reconstrucción pictórica del salón de descanso del Gran Teatro del Liceo, según los antiguos bocetos del pintor Mirabent, y la del ante-salón, que realizó según proyectos propios, representando en él las alegorías de La Música y de El Canto. En el año 1951 pintó un gran retablo de
La Sagrada Familia para presidir la Sala de Juntas de la Caja de Ahorros de Manresa, y un cuadro con la escena de La conversión de san Pablo para el altar mayor de la capilla de la Casa de la Convalecencia del Hospital de San Pablo. También se le conoce un cuadro en el que pintó la sala de espectáculos del Liceo en plena representación del segundo acto de la ópera Aida, que realizó en 1948-1949. En 1947 fue nombrado profesor de Perspectiva del barcelonés Instituto del Teatro. Es autor, además, de un interesante tratado titulado El ángulo maestro de la Escenografía. La obra La Catedral de Burgos, del poeta burgalés Martín Garrido, aparecida en marzo de .1952, publica la reproducción de doce cuadros del interior de dicha catedral pintados por José Mestres Cabanes.
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